Fauna

Grulla (Grus grus. Fam. Ruidae)

Ave terrestre de gran tamaño, con cuello y patas largas y porte majestuoso. Las plumas de la cola son alargadas y forman una capa caída y poblada; el adulto es gris más bien oscuro, con una distinta lista curvada desde el ojo hasta la parte más superior del cuello, parte inferior del cuerpo gris y “capa” negruzca. La silueta de vuelo es distinta, con cabeza, cuello y patas más bajas que la línea del cuerpo; durante el vuelo mantiene la típica formación en “V”; es gregaria cuando realizan la migración. El reclamo característico es un fuerte trompeteo. Sus lugares de cría se encuentran en zonas del norte de Europa, desde donde emprende un viaje migratorio huyendo del rigor climático, en busca de lugares más merionales como las del suroeste de la Península Ibérica: Extremadura, Portugal y Andalucía. Durante el amanecer frecuentan las dehesas de Valsequillo. Al atardecer, abandonan el encinar y se reúnen los distintos grupos en las riberas de los ríos y pantanos, para volver al mismo sitio a la mañana siguiente.

Cigüeña blanca (Ciconia ciconia. Fam. Ciconiidae)

Ave zancuda de gran tamaño, majestuosa, de patas y pico muy largos. Plumaje blanco excepto en las régimes de un negro azabache, patas y pico rojos. Vuelo lento, algo fatigoso, con lentos aleteos y planeos, cuando vuela lleva la cabeza y el cuello extendidos. Camina de un modo decidido, arremetiendo contra las presas. Normalmente la podemos observar posada en árboles y edificios, a menudo de una sola pata. Es un ave sociable y migra en bandadas de formas irregulares, por lo general a grandes alturas, llegando a estas latitudes por febrero, después de pasar el invierno en África. Pero últimamente ha ocurrido un cambio en su comportamiento migratorio, se cree que es debido a modificaciones en sus hábitos alimenticios. Ya no sólo comen presas vivas, sino que también han tenido la capacidad de adaptarse a comer de un recurso muy abundante, la basura. Por lo tanto, no hay motivo para migrar por causa del alimento. Su hábitat normal son marismas, llanuras y vegas, pero durante la época de cría prefiere zonas próximas a asentamientos humanos. Anida en edificios, iglesias, árboles, tanto en pueblo como en las afueras, en nidos totalmente descubiertos.